RESULTADOS DE COMIPEMS
Concluí el segundo semestre, tenía que recoger mis calificaciones cerca del 14 de agosto y los resultados salían los primeros días del mismo mes. La fecha se acercaba, me entraban nervios por saber el resultado y comprobar mis predicciones.
Cuando el día se llegó, compró mi padre la gaceta y la llevó a casa, me busqué con una desesperación horrible!, oh sorpresa!!, estaba la clave de CECyT No. 8, tenia 106 aciertos!, tenía un lugar en el IPN!, tenía una fecha para inscribirme!, tenía que estar ahí!
CECyt No. 8 “NARCISO BASSOLS GARCÍA”
Olvidé completamente la otra escuela, ni siquiera me di de baja, pero supe que mi promedio del segundo semestre era de 9.2.
De inmediato leí todos los requisitos para poder inscribirme y quedar como un alumno más de IPN, afortunadamente cumplí con todos. En los siguientes días acudí a inscribirme a Zacatenco y después fui a conocer mi futura escuela. Recuerdo como llegamos al lugar y veía las rejas color vino, los edificios, me parecía tan perfecta! (aunque realmente era tipo carcel jeje)
El primer semestre en el turno vespertino parecía interesante, me gustaba filosofía y álgebra, hasta sentí padre que el primer departamental mi profesora de álgebra dijera en voz alta “Vamos a darle un aplauso a Linda y Alejandro porque sacaron 10 en su examen y todos ustedes reprobaron”, mi ego subió dos rayitas.
Linda era linda realmente, nos sentábamos juntos y me gustaba que fuera tan inteligente.
Lo único que no estaba tan padre, era el regreso a casa, pues estaba un poco solo y fui víctima de los jóvenes que piden dinero, no me daba miedo, pues lo vivía diario en el bachilleres.
Así terminé el primer semestre, mi promedio pintaba normal, promedio de siempre 8.5, para segundo semestre me quise cambiar de turno y si me lo aceptaron, así que estaba en el turno matutino; jamás imagine que en este semestre conocería gente tan especial, pues todos ya tenían su grupo de amigos y de trabajo, por lo que me parecía un poco difícil poder adaptarme.
Me empecé a hablar con otra niña que también se cambió de turno y eramos como amiguitos, me parecía que me odiaban algunos, porque en clase de geometría entendía algunas cosas que otros chavos no. Había un niño que me molestaba su voz, su presencia, el típico niño que quiere llamar la atención en clase, porque en su casa no le hacen caso; su bolita de amigos, los de hasta atrás... ni hablar, siempre se la pasaban en el relajo total y yo ya estaba en mi momento de ñoño! Vaya sorpresa la que me llevé, pues cuando traté de acercarme a ese grupito de amigos para perder el miedo y empezar a socializar, me llevé de lo mejor de la vida, el niño que me caía mal ahora era el que me caía mejor, quería estar escuchando sus pato aventuras de cada día.
Su amiga era llamada por todos “ox”, la niña de la bonita sonrisa, a la que todos le coqueteaban y la inteligente del grupito, intenté acercarme y el éxito fue obtenido; después de un par de meses ya estaba con ellos por ratos.
El tercer semestre significaba que tendría que elegir una especialidad, había tres en esa escuela plásticos, mantenimiento y computación, la opción era computación.
Si yo había querido entrar en ese instituto era por la mencionada carrera técnica. Ya entrado el semestre, parecía la carrera difícil, pues los comentarios no eran los más padres, pero yo quería aprender computación, pensaba que por saber computación iba a usar la computadora a la perfección.
Le tomé cariño a los algoritmos y las matemáticas no me desagradaban. Otras me parecían un poco absurdas, pero eran parte del programa.
Asi llegó el cuarto semestre y ya llevaría lenguajes de programación, que profesora tan nefasta, me parecía que no sabia, me gustaba atacarla con preguntas, pero siempre sabia, sólo que me daba el avionazo.
Después de unas clases, quise decirle que no la quería atacar e hicimos las pases, adoraba mi clase de programación, aprendía cada vez más cosas y me salían unas ideas demasiado locas por desarrollar. No hubo otra materia en cuarto y quinto semestre que me gustara tanto como programación, ni siquiera redes, matemáticas, el ingles lo odiaba, las maestras eran nefastas y los frijoles muy baratos (sarcasmo)…
El niño tonto y la niña linda ya eran mis super amigos, en quinto semestre ya pasaba todo el día con ellos dos, adoraba tener amigos tan diferentes pero tan agradables. El chavo punk y la niña fresa... Aventuritas que viví!
Odiaba las drogas, me volvía perverso, tenía problemas familiares, quería reventarme la vida, comerla en pedazos, conocer todo, pero me volvía fan de una artista de un programa televisivo…
Si de algo me siento orgulloso, es de lo que logré en estos 3 años.
Un día casual, al terminar el quinto semestre, la profesora de lenguajes de programación, me dijo que me iba a inscribir al interpolitecnico de informática, yo con cara de ¿what? Le respondía que porqué? Y su respuesta tan sólo fue, que me sentina capaz de hacerlo y me mandaría porque no había más alumnos que lo pudieran hacer; que la buscara en unos días y hablábamos de la guía para que presentara un buen examen.
Así fue… el día del examen, llegamos al CECyT No.3 que está en Ecatepec, tuve la misma sensación que tuve el día de mi primer examen a COMIPEMS, ver tanta gente que va con el mismo fin, pero aquí ya era un reto, era demostrar quien era el mejor y obtener un dinerito para el ganador.
Un examen de tres horas practicas elaborando un programa y una hora y media para el teórico me esperaban, un crucigrama algo intenso, gráfico, con imágenes y animaciones tenía que elaborar y no tenia idea que hacer… empecé poniendo las típicas librerías y me fue saliendo lógica de hacerlo. Creí que me había ido bien, pues termine a las dos horas, solo escuchaba el laboratorio y el montón de sonidos de teclado, alumnos que buscaban hacer su mayor esfuerzo.
Agotador resulto el examen, un descanso de hora y media para comer, el regreso a la segunda fase del concurso estaba por comenzar, 20 preguntas de opción múltiples con código de programas, pruebas de escritorio, algoritmos, operaciones binarias, en octal y demás era el contenido del examen. Me tardo menos de una hora y tenía lista mi prueba.
Me fui del lugar con la esperanza de saber que podría figurar entre los mejores calificados, al final del día mi profesora me platicaría de los resultados, pues era parte del comité que revisaría los exámenes. Las 8.30 de la noche marcaba el reloj, cuando mi celular sonaba con una llamada de mi profesora, para decirme “que crees? (tono de tristeza)”, (“que crees?.... que ganaste!!!!!!!!!!!!!!!!!!!”). Pegué el grito de “Quéeeeeee?” en el cielo, hasta que me confirmo que ya estaban los ganadores y yo figuraba ahí. Por primera vez uno de los dos alumnos que representaba al CECyT 8 había ganado a los más de 60 participantes de CECyT 3 y CECyT 9.
¡MI ORGULLO!
La premiación se celebro en Zacatenco, lugar en el que me dieron un premio monetario atractivo, por primera vez me di cuenta que las matemáticas valen la pena...
Sexto semestre, los momentos tristes de separación de amiguitos, un poco de madurez, nueva escuela, una carrera profesional, amistades, amigos de mi nuevo ambiente...
Se terminó el semestre y con ello se fueron mis amigos a los que veía diario.
Si pudiera relatar mis agradables experiencias en esta escuela haría 50 páginas, pero dejémoslo en que todos hemos pasado por esta etapa de preparatoria, cada uno de nosotros sabe y recuerda que tan padre o no tan padre es esta etapa de la vida.
Un examen de ingreso a la universidad, la licenciatura en Ciencias de la La ingenieria me iba a tener atado al estudio desgradable y me haría mas ñoño de lo que me decían que era.
Mi vida sentimental y amorosa aún estaba en proceso de diseño, ya había conocido a varias personas, me divertía con los casual pero ya buscaba algo más padre...
Una etapa estaba por comenzar, una formación profesional que había esperado por varios años, una familia que esperaba tener otro hijo con carrera, con un futuro...
Tuyo, Dr. aLexx Starks
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